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viernes, 21 de octubre de 2011

Clásicos de habitación de hotel

Durante los últimos años se han estandarizado ciertas cosas en las habitaciones de hoteles que me llaman la atención.

En otros siempre encuentras una particularidad que te llama la atención. Por ejemplo, el hotel al que venimos actualmente en lugar de tener el secador de pelo (tengo el pelo largo, que le vamos a hacer, y me resfrío con facilidad), en el cuarto de baño, está en un cajón de la mesa del escritorio de la habitación, sin posibilidad de desconectarlo para llevarlo a otro lado, y con la incomodidad que el escritorio tiene una butaca que impide acceder directamente a él frente al espejo. El colmo es que hay un placa en el cajón que indica que está escondido ahí, pero en el caso de la habitación que estoy ahora tiene un pequeño error:



Pero volviendo a los clásicos hay dos carteles que se han puesto de moda en los últimos años. El primero, el que te pide colaboración para proteger el planeta ahorrando agua: no envíes a lavar toallas y sábanas si no es estrictamente necesario. El código suele ser, si las dejas en el suelo, a lavar, para las toallas, si no no. Y para las sábanas, hay un método que es dejar una tarjeta encima de la cama. Este es el de este hotel:



Pero otro muy frecuente es el relativo al albornoz. Básicamente pretender informar que te puedes comprar uno en recepción como recuerdo, y en realidad intentar evitar que te lo lleves "prestado" sin avisar. He visto varios hoteles en diferentes países que le dan tono irónico - jocoso al cartelito, y concretamente el de este hotel merece ser reproducido:



miércoles, 5 de diciembre de 2007

Indicadores económicos

¿Cómo saber si un país en concreto tiene muchos negocios en el lugar en el que te encuentras? Por los canales de televisión en la habitación del hotel. Cuantos más canales tienen en su lengua, más importancia les dan en el hotel.

En nuestro caso destacan lo habituales Francia, Inglaterra, USA e Italia. Se han colado Japón y China (el primero con bastante penetración en el mercado) y aparece tímidamente España representada por medio de TVE Internacional.

Sorprendentemente Alemania no está clasificada.

El Palacio de las Fuentes de Chocolate


Hoy un filipino que habla como un americano, el cual ha pasado parte de su vida en -Australia y que se llama José Miguel Vaca, se ha venido a comer con nosotros. Supongo que le hacía ilusión por aquello de practicar su precario español, pero creo que sobre todo se ha animado porque el resto de la empresa acostumbra a comer cutre-sandwichs comprados en el Carrefour de al lado (¡¡¡viva la dieta mediterránea!!!). Aquí el amigo ya nos había sugerido ir a un hotel cercano en nuestra última visita, pero después de recorrer un par de kilómetros con el coche de alquiler por un camino sin asfaltar (en el que rozamos los bajos del coche más de una vez), no llegamos a encontrar el citado edificio. Hoy nos confesó que se ha enterado hace poco de que lo han derribado para construirlo de nuevo, aunque no hayan quitado las señales indicativas (aquí acostumbran mucho a tirar edificios y levantarlos de nuevo en cuanto se cascarea la pintura de la fachada).

Nos hemos fiado de él de nuevo, y nos ha llevado a un sitio llamado Shangri La (http://www.shangri-la.com/en/property/abudhabi/shangrila)que también se encontraba cerca de la oficina-chalet en la que trabajamos (las distancias son como en Estados Unidos: cerca = menos de diez minutos en coche; lejos = hay que ir en avión). Menudo palacio. En realidad están todavía construyéndolo, y sólo una tercera parte está accesible al público. Está construido al estilo de los palacios árabes, que se pueden ver reproducidos en algunos grandes edificios del sur de Andalucía (algunos hoteles de la zona de Cádiz que he tenido el placer de conocer). La decoración era claramente árabe, pero sin llegar a lo hortera de la mayoría de sitios típicos de por aquí. Los espacios amplios, las ventanas enormes y el servicio (algo muy a destacar en este País), fantástico.

El restaurante estaba en la parte baja del hotel, en una zona que daba a la piscina construida sobre el canal que separa el continente de la isla sobre la que está construida Abu Dhabi. Alrededor de la piscina se veían algunas mujeres rubias (sí, no eran de por aquí) tomando el sol, y, al fondo, una hamaca de cuatro pies sostenía a un afortunado paisano...

Decidimos comer de carta en lugar de buffet, y cuando se lo planteamos a nuestra amable camarera nos respondió que sólo había buffet, el cual nos recomendaba visitar, pero que si no encontrábamos nada de nuestro agrado, nos harían algo personalmente... Era coña, claro. El buffet era IMPRESIONANTE. La zona de ensaladas estaba repleta de vegetales, salmón, shushi y otras delicias. Los tres nos preparamos un buen entrante, acompañado de la cerveza nacional (¡¡¡Fosters!!! está en todos lados).

Después, en la segunda ronda, la del "main course", José y yo no dábamos crédito. Había todo tipo de carnes (de las permitidas, ya sabéis, el animal ese que huele mal y tiene la cola con forma de remolino no está permitido), y varios tipos de pescado. El filipino anglosajón con nombre de asturiano, a mi lado, coge un plato. Se echa un tipo de carne, otro, un poco de pescado, otro tipo de carne, otro de pescado... abandono y me voy a mi sitio. He cogido un plato bonito y he hecho una composición equilibrada en formas, tamaños y colores (la presentación es lo más importante, que lo dicen todos los cocineros de la tele). Al rato, aparece el multi-nacional con un plato rebosando comida por todos lados y me dice, torciendo el gesto: "Uy, creo que te has quedado corto, vas a tener que dar otro viaje". Pero vamos a ver, yo creí que sólo los españoles nos abalanzábamos sobre cualquier cosa que en la que pusiese "gratis" o "barra libre", pero no, este tío cogió de todo lo que había.

Se acercó nuestra servicial camarera y, al ver el percal, le saltó directamente: "¿Está usted satisfecho con el buffet o todavía quiere comer a la carta?". Nuestro amigo aseguró que prefiere probarlo todo antes de decidir... buen ambiente.

Sobre los postres solo diré que eso sí debería ser pecado y no el alcohol en este País. Para los golosos sólo diré que había tres fuentes de tres pisos, por las que se dejaban escurrir tres tipos de chocolate, de otros tantos colores diferentes... Había disponibles fresas, gominolas y otros dulces pinchados en un palito, para que el personal se entretuviese sumergiéndolas en esa catarata de sabor y tentación.

En cuanto al precio, muy en la media de lo que solemos pagar habitualmente por aquí, y no muy diferente de lo que se paga en otros países europeos.

Esta gente sabe vivir muy bien, y a los occidentales aquí nos tratan como a reyes.

Mañana más.

martes, 4 de diciembre de 2007

Quinta visita, cuarto día, primer post


Llevamos aquí, en Abu Dhabi, desde el sábado por la noche. Hoy martes, cuando ya nos disponíamos a salir del hotel de camino al aeropuerto a "montarla gorda", nos han comunicado que las maletas estaban allí, en el hotel. Era cierto, las hemos visto. Allí estaban. Casi se me saltan las lágrimas. Nos las han enseñado para reconocerlas como los cadáveres de los familiares en CSI. Sólo me ha faltado abrazarme a José llorando cuando la he visto...

Aunque parezca mentira, después de venir un sábado a través de Frankfurt, con Luthansa, con un billete de varios miles de euros, hoy nos han entregado la maleta. ¿Qué hubiera pasado si sólo venimos para dos o tres días? ¿Nos tendríamos que volver sin maleta? ¿Que hubiese pasado con la maleta aquí? ¿Tardaría otra semana en llegar a Madrid? ¿Me tendría que preocupar yo de que me la entregasen, llamando todos los días al aeropuerto o a la compañía aérea?

Esta no es más que una de las situaciones que se dan cuando viajas a menudo (de hecho, el temita de las maletas es la tercera vez que me pasa de cinco veces que he venido a los Emiratos...) y que voy a intentar ir reflejando cada día en este diario.

El haberme decidido a escribirlo se lo debo especialmente a una amiga que me animó ayer mismo a hacerlo, acostumbrada a oírme contar todas estas cosas a diario. Por supuesto, no hay que quitar mérito a Luthansa, Spanair, Brussels Airways, Etihad, Air France, los aeropuertos de media Europa, AVIS, algunos hoteles y muchos otros más profesionales que iréis conociendo poquito a poco.



Os aseguro que no os vais a aburrir

Saludos / Regards / وتعتبر